En qué se nota la diferencia
Al colocarla en la encimera, la primera impresión es visual. El acabado rojo y la forma cuadrada recuerdan a los electrodomésticos de los años 60, pero el panel de botones es de tipo pulsador, más propio de la actualidad. Esa mezcla de épocas no es solo estética; la presión de extracción está calibrada para conseguir un espresso con cuerpo, lo que se percibe en la crema más densa que suele quedar en la taza.
En la práctica, el tiempo de preparación ronda los 25 segundos, lo suficientemente rápido para no tener que esperar mucho entre una taza y otra. Si sueles usar cápsulas Nespresso, notarás que el depósito de agua, aunque no gigantesco, permite preparar varias bebidas seguidas sin rellenar.
Por qué me ha llamado la atención
El punto que más me intrigó fue el equilibrio entre diseño y funcionalidad. Muchos modelos se centran en la tecnología y dejan de lado la presencia en la cocina; este aparato, en cambio, busca ser un elemento decorativo sin sacrificar la calidad del café. La bandeja de goteo es extraíble y se adapta a tazas de diferentes tamaños, algo práctico cuando la familia se extiende.
Otro detalle que vale la pena mencionar es el consumo energético: el modo de espera corta la corriente después de unos minutos, evitando que el aparato quede encendido todo el día. No es algo que se anuncie en todas partes, pero para quien controla la factura eléctrica, resulta tranquilizador.
Lo bueno, lo regular y lo que no termina de convencer
Lo bueno: la extracción es constante, la taza sale siempre a la misma temperatura y el diseño rojo aporta un toque de color que anima cualquier encimera. Además, el sistema de cierre de la cápsula evita derrames al cambiarla.
Lo regular: el depósito de agua tiene una capacidad limitada, lo que obliga a rellenarlo con frecuencia si se preparan varias tazas seguidas. No incluye un vaporizador, así que los amantes del cappuccino tendrán que buscar una solución externa.
Lo que no termina de convencer: el sonido del motor es algo más fuerte que en otras cafeteras de cápsulas, lo que puede ser molesto en viviendas con paredes delgadas. Aún así, la mayoría de usuarios se acostumbran tras unos usos.
En cuanto a los materiales, el cuerpo está fabricado en plástico resistente, mientras que la bandeja de goteo es de acero inoxidable, lo que le da mayor durabilidad. Un pequeño detalle que a veces pasa desapercibido es el tapón de seguridad del depósito, que impide abrirlo accidentalmente cuando está lleno.