Nuby - Alimentador antiahogo con redecilla
Actualizado 16/09/2026
¿Te ha gustado? Avisa a quien lo necesite
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Al probar el alimentador en la primera semana, la primera impresión fue la solidez del sistema de doble giro y bloqueo. No se abre con la mínima presión, lo que tranquiliza cuando el bebé empieza a experimentar con el mango. La tapa encajable resulta práctica; se cierra con un clic seco que indica que está bien sellada.
En cuanto a la funcionalidad, el diseño permite introducir trozos de fruta congelada o pequeños vegetales sin temor a que se deshagan. El flujo de alimentos se regula con la red de malla, evitando que piezas demasiado grandes lleguen a la boca. La pieza es lo suficientemente ligera para que el adulto la maneje sin esfuerzo, pero no tan ligera que se resbale al intentar darle al bebé.
La limpieza es otro punto a favor: la pieza cabe sin problemas en el lavavajillas, lo que ahorra tiempo en la rutina diaria. No hay rincones ocultos donde se acumule comida, y el material parece resistente al paso de los años.
El único aspecto que puede resultar incómodo es el tamaño del paquete: al ser una unidad (1 unidad), no incluye repuestos ni piezas de recambio, por lo que si se pierde alguna parte hay que adquirir otro alimentador completo. Además, la red de malla, aunque eficaz, puede retener restos de alimentos que requieren una segunda pasada bajo el grifo.
En la práctica, el color azul es atractivo pero tiende a mostrar manchas de comida más que otros tonos claros. No afecta su uso, pero sí implica una vigilancia extra para mantener la apariencia limpia.
En resumen, el alimentador cumple con lo que promete en términos de seguridad y practicidad, aunque el hecho de venderlo como una sola pieza sin repuestos y la tendencia del color a ensuciarse pueden ser factores a sopesar antes de decidirse.
Amazon es la referencia obligada: catálogo enorme, envío rápido con Prime (1-2 días en buena parte de España), devolución de 30 días sin preguntas en producto vendido y enviado por Amazon. Cuando hay duda, suele ser el sitio seguro.
Lo que aprovechamos aquí:
Ojo con un detalle: hay productos "vendidos por terceros" en Amazon. La devolución y la garantía dependen del vendedor, no de Amazon. Mira siempre quién lo envía antes de cerrar. Si pone "Vendido y enviado por Amazon", todo cubierto.
Comprar para un bebé tiene truco: lo caro casi nunca es el producto, son los recambios. Pañales, toallitas, leche de continuación y potitos son donde se va el presupuesto mes a mes, y son justo donde más se nota la oferta online.
Lo que vamos a recoger aquí:
Un aviso útil: para sillas de coche y cunas mira la normativa (i-Size R129 en sillas, EN 716 en cunas) antes que el precio. Un chollo que no cumple no es chollo.
Las mejores ventanas suelen ser Prime Day, Black Friday y enero para puericultura grande. En consumibles de bebé hay rebajas todo el año, no hace falta correr.
El pack de 100 unidades ronda los 45 €, y suele bajar entre 5 % y 15 % en Prime Day o Black Friday. Con la suscripción de Amazon se ahorra un 5 % adicional.
Los biberones de 125 ml son los habituales para los primeros meses. Marcas como Chicco o Suavinex los venden entre 6 € y 9 € en packs de 2.
Busca la etiqueta naranja de homologación: debe poner “ECE R129” junto al rango de altura del niño y un código que empieza por “E” (país de homologación). Desde septiembre de 2024 ya no se venden las antiguas sillas R44. Modelos i-Size de marcas como Chicco o Britax suelen moverse entre 120 € y 250 € según el grupo de edad.
Una cuna certificada EN 716 suele costar de 150 € a 250 €, mientras que una sin certificación puede estar por debajo de los 100 €, pero carece de garantía de seguridad.
Las rebajas más fuertes aparecen en enero y en la campaña de Black Friday; en tronas y carros de viaje los descuentos pueden llegar al 30 %, sobre todo en modelos de la temporada anterior.