Lo bueno, lo regular y lo que no termina de convencer
Al probarlo en casa, lo primero que se nota es la precisión de las cuchillas de titanio; se mantienen afiladas durante varias sesiones sin necesidad de afilar. Los 28 niveles de longitud, con intervalos de 1 mm, permiten pasar de un corte de 2 mm a uno de 28 mm sin cambiar de herramienta. El sensor PowerAdapt, que mide la densidad del cabello 250 veces por segundo, ajusta la potencia y evita tirones, algo que no se consigue en modelos más básicos de la misma serie.
El mango ergonómico y el sistema sin cable hacen que el corte sea constante de principio a fin, aunque la batería de 180 min puede resultar insuficiente si se hacen varios estilos de una sola vez. El modo Turbo ayuda con cabellos muy gruesos, pero consume la carga más rápido.
En cuanto a los accesorios, el kit barbero incluye tijeras, peine, capa y pinzas, lo que cubre lo esencial para un acabado profesional sin necesidad de comprar complementos por separado.
- Cuchillas de titanio autoafilables
- Sensor PowerAdapt y modo Turbo
- Kit barbero de 4 piezas incluido
- Peine Trim and Flow para evitar atascos
A quién le va a venir bien
Si sueles cambiar de peinado cada cierto tiempo o te gusta experimentar con degradados, la precisión del DualCut y la gran variedad de longitudes resultan muy útiles. También es cómodo para quien comparte el aparato con la pareja, ya que los ajustes finos permiten atender tanto a hombres como a mujeres sin complicaciones.
Quienes prefieren una solución todo en uno apreciarán el kit barbero incluido; no hace falta comprar tijeras o peines por separado. En cambio, si solo necesitas recortar la barba o la zona de las patillas, la inversión puede resultar excesiva frente a modelos más simples.
Una pequeña pega es el peso del dispositivo, que aunque manejable, puede cansar la mano en sesiones prolongadas. Además, la ausencia de un estuche rígido para el transporte deja la pieza algo expuesta si se lleva en la mochila.