Chicco - Triciclo sin pedales
Lo primero que noté al usarlo Al sacarlo del embalaje, lo primero que llama la atención es la solidez del chasis metálico. No es un juguete de plástico frágil; se siente como una mini‑coche de verdad. El asiento acolchado y las asas antideslizantes hacen que el niño se sienta seguro al sentarse y al agarrar el manillar. La rueda cerrada evita que los pies se enreden, algo que agradezco…









